maría ruiz fuentes

Muerte a Mr. Wonderful

Marcas como Mr. Wonderful venden la idea de estar bien siempre y tener un buen día, pero esto no es una realidad, la felicidad como estado inmutable es una farsa.

Hace un tiempo vi en twitter una imagen que contenía la siguiente frase “no enfadarse nunca, y si te enfadas, desenfadarse rápido”. Me hizo pensar, una vez más, en lo interiorizada que está la idea, errónea, de que hay ciertas emociones que son malas y que no deberíamos sentir. Quizás pienses que esto es así, ya que es la idea con la que nos han educado, que siempre debemos estar felices y esconder las emociones desagradables, pero la realidad es que todas las emociones cumplen una función y expresarlas y aceptarlas son estrategias muy útiles para el bienestar emocional. Para entender esto, es necesario tener claro qué es una emoción.

Las emociones son respuestas fisiológicas (p.ej., la presión en el pecho característica de la ansiedad) ante un estímulo, que puede ser interno o externo al organismo, es decir, nuestro cuerpo responde a algo que está sucediendo, ya sea un pensamiento o un evento externo, como la muerte de alguien conocido o una fiesta. Un aspecto que compone las emociones es la valencia, la interpretación que hacemos de las mismas en función de si son agradables (alegría) o desagradables (enfado). Otro elemento clave de la emoción es la activación, que puede ser alta o baja. Por ejemplo, un estado de alta activación supone la agitación del cuerpo, pudiendo producir tensión en los músculos o agitación en el corazón, como sucede con la ansiedad, y la sensación de baja activación supone la falta de energía para hacer tareas, como ocurre con la tristeza. Tanto la activación como la valencia forman un continuo. Como he mencionado, la valencia depende de cómo interpretemos la emoción, de si esa activación que se produce, esa respuesta en nuestro cuerpo, es agradable o no, y esto es muy útil para evaluar un estímulo y responder de manera adecuada. Voy a poner un ejemplo para entender esto mejor utilizando la ansiedad. Imagina que tienes un examen y empiezas a sentir ansiedad, alta activación y sentimiento desagradable, surge el miedo a suspender o no sacar la nota que necesitas. Es desagradable porque actúa como señal de peligro y la activación alta te ayuda a buscar una solución, en este caso puede ser estudiar. Si no fuese desagradable ni hubiera energía, probablemente no responderías al estímulo (el examen) y no estudiarías, por lo que está siendo útil sentir ansiedad o miedo.

Igual que la ansiedad, todas las emociones cumplen una función. El enfado nos indica que algo no está bien, que alguien puede estar yendo en nuestra contra o puede estar causando daño, el miedo nos alerta del peligro, la alegría nos muestra que algo nos gusta, la tristeza que hay una pérdida de algo o alguien que es agradable y queremos en nuestra vida…así con todas las emociones, nos indican cómo es el mundo que nos rodea y qué significa para nosotros y nosotras. Por tanto, en vez de juzgar nuestras emociones, debemos aceptarlas con la función que cumplen, no son buenas ni malas, sino agradables o desagradables y siempre necesarias. Si rechazamos estas emociones no estamos atendiendo a nuestras necesidades ni entendiendo lo que nos rodea.

Marcas como Mr Wonderful venden la idea de estar bien siempre y tener un buen día, pero esto no es una realidad, la felicidad como estado inmutable es una farsa. Sentimos emociones diferentes a lo largo del día, estamos tristes por no tener lo que deseamos y nos enfadamos cuando algo nos molesta. Así que yo te animo a escuchar tu emoción, escucharte a ti, averiguar qué necesitas y no forzarte a estar feliz cuando has tenido un mal día. Muerte a Mr Wonderful.